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jueves, 26 de enero de 2012

Relatos de guerra: Panther en acción


Relatos de guerra: Panther en acción.


Tras la batalla de Kursk la Wehrmacht pasó a un estado totalmente defensivo realizando sólo contraataques locales que intentaban cortar las penetraciones soviéticas. En este sentido la Panzerwaffe y la Sturmartillerie desarrollaron nuevas tácticas que pronto se convirtieron en algo habitual en el Frente Oriental. A pesar de que sus enemigos habían ganado mucho en experiencia los alemanes aún estaban por delante en táctica y no dudaban en aprovechar la torpeza soviética.

El Panther fue la respuesta alemana a la superioridad en el binomio blindaje-cañón por parte soviética. Durante la batalla de Kursk el Panther no tuvo un brillante debut debido en gran parte a los problemas inherentes a cualquier nuevo diseño ya que fue introducido precipitadamente. A pesar de todo a nadie se le escapaba que estaban frente a uno de los mejores carro medio de la contienda. Su anguloso blindaje frontal y su potente cañón de alta velocidad le garantizaban supervivencia y depredación en el campo de batalla que se acentuaban cuando actuaba bajo tripulaciones experimentadas. No obstante en la batalla de Kursk el XXXXVIII Panzerkorps destruyó o capturó 559 carros de combate enemigos, de los cuales 269 fueron destruidos por los Panther.

En este sentido encontramos el relato de la tripulación de un Panther del I./PzRegt.35 de la 4º Panzerdivision en septiembre de 1944 cuando realizó un contraataque cerca de Riga para retomar una elevación. “La cota 920 se encuentra firmemente en nuestras manos. Entre los carros de combate que han participado en la toma está el mandado por el sargento Christ, con Rehard tirador, Mehling cargador, Gietl conductor y Faustmann radio operador. El Panther estaba dando problemas desde hacía algún tiempo, por lo que Christ obtuvo permiso para retirarse bajo la cuesta para examinar con más detenimiento los daños en su vehículo. El conductor diagnosticó pérdida de aceite y comentó que la dirección estaba defectuosa; el carro no está en condiciones de combatir y tendrá que visitar los talleres para someterse a grandes reparaciones. 


El jefe del carro informa de la situación y comienza una larga espera. Mientras tanto sobrevuelan cazas y  bombarderos la zona haciendo estallar sus bombas por todas partes. La tripulación ya está acostumbrada a ello y permanecen en el interior de su vehículo. Sólo Christ observa. De repente oye ruido de carros de combate enemigos a su derecha. El asunto empieza a captar su interés, porque aunque no puede ver a través del lejano cinturón de árboles, de una cosa está seguro: sea lo que sea lo que está allí solo puede ser Iván. Bajó del Panther y se dirigió hacia los Grenadier a paso vivo. Le cuentan que han estado observando durante un rato a un T-43  soviético en el bosque de enfrente. Con mucho cuidado Christ se arrastró por la densa maleza hasta que tuvo línea de visión hacia el enemigo pudiendo ver dos T-43 cobijados bajo los árboles, justo en la linde del bosque. Rápidamente avisó a Rehard y le mostró el  blanco mientras que su renqueante Panther maniobraba para ponerse en posición para un ataque.

Una vez en posición el cañón de 75 mm del Panther abrió fuego sobre el primer T-43, al segundo disparo su tripulación lo abandona aunque no arde. Ahora el segundo T-43 centra toda la atención del tirador alemán e instantes después sale ardiendo. En ese momento Christ observa los fogonazos de otros dos carros de combate soviéticos. Sus disparos, sin embargo, se dirigen hacia otra posición. Rehard hace girar la torreta de izquierda a derecha adquiriendo los nuevos blancos. Dos certeros disparos bastan para destruir ambos carros que se convierten en humeantes hogueras. Parece que ambos carros solo eran una avanzada y el Panther retrocede para salir de su expuesta posición.

Christ observa de nuevo con sus prismáticos y ve como otros dos T-43 se acercan por detrás del primer carro atacado. Sus cañones les están apuntando. Ahora los soviéticos saben dónde está su enemigo y las cosas empiezan a ponerse feas. Una vez más el Panther que debía de estar en los talleres se pone en movimiento de nuevo para tener una mejor posición de disparo. Rehard adquiere el nuevo blanco y lo alcanza al primer disparo, el hombre es un auténtico demonio como tirador. El carro alcanzado vuela por los aires esparciendo sus restos por el campo de batalla. ¡A la porra el número cinco!. En esos momentos el primer T-43 alcanzado trata de escapar, pero también es alcanzado convirtiéndose en una antorcha. 



No queda munición. Dos hombres de la tripulación corren hasta un camión cercano y empiezan a traer más munición al Panther. Christ no puede creer lo que ven sus ojos; dos carros más han aparecido y están disparando desde una posición a la derecha de sus ardientes camaradas. Desgraciadamente se tiene que quedar de brazos cruzados hasta que llegue la dichosa munición. El mal rato no dura mucho y pronto el número seis salta en llamas al ser alcanzado. La munición vuelve a faltar cuando otro T-43 hace acto de presencia, pero los dos tripulantes ya están de regreso con nuevos proyectiles. El carro soviético es alcanzado en cuanto asoma la nariz al descubierto. El número siete se incendia al primer disparo. Los soviéticos evitan ese rincón maldito marchándose con el ruido a otra parte. Los Panzergrenadier vuelve a suspirar por la providencial presencia del Panther. Ya con la creciente oscuridad de la noche Christ y su Panther son remolcados a los talleres con 7 carros de combate enemigos destruidos en la acción.”

Fuente:
So Lebtem Und So Starben Sie, publicado por Kameradschaft ehem. Panzer Regiment 35”.

Englsih version

After the battle of Kursk the Wehrmacht became a totally defensive conducting local counterattacks only trying to cut the Soviet penetrations. In this sense Sturmartillerie Panzerwaffe and developed new tactics soon became commonplace on the Eastern Front. Although his enemies had gained much in experience the Germans were still ahead on tactics and did not hesitate to seize the Soviet clumsiness.

The Panther was the German response to the dual armor superiority of Soviet-cannon. During the Battle of Kursk Panther was not a brilliant debut due in large part to the problems inherent in any new design since it was introduced hastily. Yet no one escaped who were facing one of the best half of the race car. Its angled front armor and powerful high-velocity gun he was guaranteed survival and predation in the field of battle that were accentuated when operated under experienced crews. However, in the battle of Kursk destroyed or captured Panzerkorps XXXXVIII 559 enemy tanks, of which 269 were destroyed by the Panther.



In this sense we find the story of the crew of a Panther I./PzRegt.35 of the 4th Panzer Division in September 1944 when he made a counterattack to retake Riga near a lift. “The dimension 920 is firmly in our hands. Among the tanks that have participated in the making is the sergeant commanded by Christ, with Rehard shooter, Mehling charger, Gietl Faustmann driver and radio operator. The Panther was causing problems for some time, so Christ was allowed to retire under the hill to look more closely at the damage to your vehicle. The driver diagnosed with oil loss and said that management was faulty, the car is not fit to fight and will have to visit the workshops to undergo major repairs.

The head of the car reported the situation and begins a long wait. While both fighters and bombers fly over the area by exploding their bombs everywhere. The crew is already used to it and stay inside your vehicle. Only Christ observes. Suddenly he hears the sound of enemy tanks on the right. The issue begins to capture their interest, because although you can not see through the distant belt of trees, one thing is certain: whatever it is that is there can only be Ivan. He got off the Panther and headed for the Grenadier briskly. We have to have been watching for a while a Soviet T-43 in the woods opposite. Christ carefully crawled through the dense undergrowth until he had line of sight to the enemy can see two T-43 sheltered under the trees, right on the edge of the forest. Rehard alerted quickly and showed him the target while his ailing Panther maneuvering to get in position for an attack.

Once in position 75 mm cannon opened fire on the Panther's first T-43, the second shot leaves his crew but not burn. Now the second T-43 focuses all the attention of German shooter and moments later goes on fire. At that time Christ observed the flashes of two Soviet tanks. His shot, however, are directed to another position. Rehard turret rotates from left to right buying the new targets. Two shots accurate enough to destroy both cars that turn into smoldering fires. It appears that both cars were only advanced and the Panther back out of its exposed position.


Christ look back through his binoculars and sees two T-43 approaching from behind the first car hit. Them are pointing their guns. Now the Soviets know where your enemy and things start to get ugly. Again, the Panther he must be in the workshops is set in motion again to get a better firing position. Rehard becomes the new target and reaches the first shot, the man is a true devil as a shooter. The car reached blows up scattering her remains in the field of battle. The club number five!. At that time the first T-43 reached tries to escape, but it is also becoming a torch reached.

It is not ammunition. Two crewmen run to a nearby truck and start to bring more ammunition to Panther. Christ can not believe their eyes, two more cars have appeared and are firing from one position to the right of their burning comrades. Unfortunately you have to stand idly by until you get the damn ammo. The bad times do not last long and soon the number six burst into flames after being hit. Ammunition missing again when another T-43 makes an appearance, but the two crew members are back with new missiles. The Soviet car is hit in the nose pokes revealed. The number seven is on fire the first shot. The Soviets avoid that damn corner walking away with the noise elsewhere. The Panzergrenadier sighs again for the providential presence of Panther. Now with the growing darkness of the night Christ and Panther are towed to workshops with 7 enemy tanks destroyed in the action
.”


Source:
So Lebtem Und So Starben Sie, publicado por Kameradschaft ehem. Panzer Regiment 35”.

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